Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Hola, ¿qué tal?
por AbigailSalier Sáb Ago 16, 2014 4:09 am

» Siento molestar
por Valkor4 Jue Sep 05, 2013 7:22 pm

» Restricción lvl 20.
por flaken Miér Jun 13, 2012 2:22 am

» Debate servidor
por Sakarisei Sáb Oct 16, 2010 9:11 pm

Vótanos
Servidores Privados de WoW, Servidores Gratis de WoW, Lista de Servidores Privados de WoW, Lista de Servidores Gratis de WoW
Afiliados

[Elfo nocturno] Theredor Ursarine

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Elfo nocturno] Theredor Ursarine

Mensaje  Morphy el Jue Ago 26, 2010 10:47 pm

En construcción. Lo aquí escrito sufrirá cambios de formato y adición de imágenes.

- Historia:

Banda Sonora (http://www.youtube.com/watch?v=o8b6Pls6o_s)

“Erase una vez dos grandes osos gemelos que vivían en el bosque. El sabio Ursol, y el gran Ursoc. Tan grandes como los árboles, y tan fuertes como las profundas raíces del mundo. Su pelaje mostraba, siempre fulgurantes, los glifos y runas de los dioses osos que son. Vagaban entre los árboles y atravesando los ríos, observando con atención el fluir de la naturaleza. Tanto los demás osos, como los pacíficos furbolgs, sentían un profundo respeto hacia estas nobles bestias.

Durante los festivales lunares, no dudaban en acercarse a nuestras aldeas y acompañarnos en la celebración. ¿Sabes las estatuas de madera que encuentras de vez en cuando en las profundidades del bosque? Fueron las zarpas de Ursol quienes las tallaron. ¿Y sabes la costumbre de brindar por el gran oso? Es porque Ursoc siempre bebía cerveza junto a nosotros. Los niños corrían hacia ellos al verlos llegar, pues sabían que podrían montar sobre ellos y jugar sin miedo a su alrededor.

Pero hubo un tiempo en que negras nubes se arremolinaban en el cielo, tiempo aciago en el que la llama quiso destruir toda la existencia. Los Quel’dorei, en su ambición de poder, habían abierto las puertas a los demonios de fuego, y la guerra fue inevitable. Cenarius, el gran señor del bosque, Corazón de la tierra, fue avisado de tal terrible tragedia. Y en su llamada por la salvación, ¿quiénes fueron los primeros en aparecer? Los grandes dioses osos, Ursol y Ursoc.

Ursol invocó a los espíritus de los elementos y de la naturaleza, que barrieron a los demonios de la tierra. Ursoc se abalanzaba sobre ellos, desgarrando con sus zarpas y lanzando terribles mordiscos. No hubo ser que no temiera el poder de los dioses osos. Pero por desgracia, cayeron en la lucha. Pues incluso el gran oso muere a manos de la corrupción de los demonios.

Pero no llores por ello, hijo mío. Pues aunque sus cuerpos se desvanecieran como polvo, sus espíritus aun rondaran por la tierra. Esperando que los encontremos. Los dioses osos jamás desaparecerán de este mundo mientras nosotros, los druidas de la Zarpa, continuemos homenajeando su sacrificio.”

(http://illiweb.com/fa/pbucket.gif)


- An'da, ¿de verdad tienes que ir? ¿Despiertas solo para eso?

- Si, hijo mío. Es la promesa que hicimos a la Dama de los Sueños, y aunque vuelva en estos tiempos de penumbra, corto será el tiempo que pase con vosotros.

- No te olvides de volver. Al menos vuelve para verte dormir de nuevo.

- Te juro, hijo mio, que volveré. El osezno volverá a ver a su padre antes de hibernar de nuevo.

Vi partir a mi padre hacia el árido desierto. Su rostro sereno no pudo ocultar la tristeza que encogía su pecho. No era el único que dejó atrás una familia en pos de proteger el equilibrio. Muchos fueron, pocos volvieron. Y estos pocos traían consigo el aroma de la arena bañada en sangre.

La guerra de las Arenas Movedizas. Fue un conflicto brutal, que trajo consigo irrecuperables pérdidas a pesar de la victoria. La amenaza fue recluida tras los muros de la corrupta ciudadela de Ahn’Qiraj. Y se convirtió en el lugar más odiado de algunos. El mal puede tomar multitud de formas, pero su objetivo es siempre el mismo. Dolor y muerte allá donde pase. No hubo día que los gritos de furia de Fandral no impreganaran la noche. La esencia de su hijo se habia disuelto en el aire, para siempre. Semanas de luto, días de tristeza, horas de sufrimiento. Los que partieron regresaban a donde debían estar, y él tambien regresó.

Y delante del hogar que había cultivado y visto crecer toda su vida, durmió.

(http://illiweb.com/fa/pbucket.gif)

Mi madre no le reconoció cuando se acercaba lentamente. No reconoció el color de su piel bajo aquel pelaje oscuro y marchito. No reconoció su olor mezclado con el aroma a podredumbre, sudor y sangre. No reconoció su rostro oculto por aquella mirada animal y desfallecida. No supo darse cuenta de que el oso que se acercaba era aquel que amaba.

Yo reconocí a aquel que era mi padre. Y corrí hacia él, con lágrimas de felicidad recorriendo mi rostro. Nublaron mi vista durante unos segundos, hasta que al tenerlo al frente, sentí como su espíritu ya no habitaba aquel cuerpo. En su último aliento, se desplomó, como si la mera visión de aquella casa fuera su único cometido. La guerra había podido con él. La muerte le había alcanzado, aunque no mostrara herida alguna. Y el viento, atravesando el rugido de un hijo sin padre, llevó a mis oidos unas palabras. Palabras de aliento de un padre que solo volvería a ver en el verde esplendor del Sueño Esmeralda.

"Deja de ser osezno, hijo mio, y conviertete en el oso que yo no fui capaz de ser. Allí te esperaré."


Hacía ya largo tiempo que despedí a mi madre, y comenzé el peregrinaje hacia Claro de Luna. Ashenvale respiraba, inmutable. El bosque no había sufrido cambios desde hacía milenios, y los árboles ascendían tan altos, que podrían compararse con las montañas más altas. Otros me acompañaban. Otros que al igual que yo, habían oido la llamada. Era el momento de que aquellos, cuya mirada dorada resplandecía en la penumbra, se convirtieran en lo que estaban destinados a ser. Druidas.

Los furbolgs que habitaban el bosque compartían este peregrinaje con nosotros. Sobre todo con aquellos afines con el oso. Criaturas tan nobles, tan sencillas. Recuerdo un encuentro que tuve con una de estas criaturas en mi peregrinaje. Cuan sorprendido quedé al oirle hablar en mi lengua, como si suya fuera.

(http://illiweb.com/fa/pbucket.gif) (http://illiweb.com/fa/pbucket.gif)

- Ishnu-alah, joven kaldorei. ¿Que te trae por la tierra de los furbolgs?

- Ishnu-dal-dieb, hermano oso. Me dirijo a Claro de Luna, al norte.

- Hum. Otro más. No eres el primero que veo dirigiendose hacia el santuario del norte. ¿Importaría si te acompaño? Quisiera visitar a mis hermanos del norte.

- La compañia será grata. Mi nombre es Theredor.

- Yo soy...

Se hacía llamar Thornmaw. Era el guía espiritual de un pequeño poblado cercano a Astranaar. Según me contó por el camino, los espíritus habían contactado con varios de los suyos. Una de las visiones mostraba una gran nube roja y verde que, convirtiendose en niebla, envolvía todo el bosque. Los hogares de los furbolgs ardían, y sus cuerpos mutilados regaban la tierra. Todos los videntes sentían lo mismo, una furia animal que los dominaba. Viajaba al norte para hablar con sus hermanos Timbermaw sobre tales visiones, que aunque predecían lejanas, necesitaban ser dialogadas.

Ya cerca del Fuerte Timbermaw, me despedí de Thornmaw y continué mi camino. En la senda que daba entrada al claro, aquel que sería mi maestro ya me esperaba.


El espíritu del oso me observó, con total tranquilidad y un aura de paz que sosegaba mis instintos. Su voz era profunda y serena, pero no vi que la imagen del oso me hablara. Como si estuviera hablando directamente en mi mente. Me acerqué, postrando mis rodillas en la tierra. Aquel ser merecía todo mi respeto.

- Bienvenido, joven druida. Si has venido en busca de consejo, entonces quizá pueda ayudarte a encontrar lo que buscas.

- Soy Theredor Ursarine, gran espíritu. He venido con preguntas, que solo tu sabrás responder.

- Adelante, preguntame.

- ¿Que representas, gran espíritu?

- Yo represento la fuerza que habita en todo druida. Has venido para aprender esta fuerza, joven, y yo te enseñaré. Te enseñaré todo lo que significa el espíritu del oso, con paciencia y comprensión. Para saber que significa ser uno con el oso interno, necesitas entender la importancia de la fuerza física, así como de la fuerza del corazón.

Escuché sus palabras durante días, comprendiendo cada una de ellas. Contestó todas mis preguntas, resolvió todas mis inquietudes. Y aún hoy continuo recordando las lecciones, pues son la motivación que requiere aquel que es uno con el oso.

La fuerza del cuerpo. El poder y reflejos para actuar. Siempre hay que estar alerta, física y mentalmente. El oso es fuerte y feroz en combate, pero lento y carente de astucia. Son factores que has de tener en cuenta, para sacarles partido. Un oso es un oso, pero un druida es un druida. Y adoptar la forma y maneras, no implica desprenderse de lo que se es en realidad. Debes tener coraje, fuerza física, para seguir la senda de la zarpa.

La fuerza del corazón. La resolución y determinación para actuar. Solo con las intenciones más puras y justas. Mantener el equilibrio es no ser complaciente ni banal. Debes tener determinacion para defender tus creencia, y dispuesto a luchar por ellas. La madre demuestra convicción a la hora de proteger a sus pequeños, como el anciano cuando protege su cubil. Debes tener resolución, fuerza de corazón, para seguir la senda de la zarpa.

Habiendo entendido lo que significaba seguir la senda de la zarpa, regresé junto al maestro. Solía meditar en el mismo sitio. El aura de aquel lugar era insondable. Yo nunca pude permanecer mucho tiempo, ya que los escalofríos acababan desconcentrandome. Por alguna razón que desconocía, aquel no era mi lugar de reposo. No obstante, el alumno estaba preparado para su prueba. Y no había necesidad de permanecer en aquel lugar más tiempo del necesario.

(http://illiweb.com/fa/pbucket.gif)

- Theredor, ¿estas listo?

- Si, Shan'do.

- Ahora abriras tus sentidos, y tu espíritu se vinculará con el Sueño Esmeralda. Cuando despiertes serás un Druida de la Zarpa.

- Shan'do, estoy listo para caminar por el bosque eterno.

- El oso hiberna en lo más profundo de su cubil. Ha de hacerlo por todo el invierno. Es una tradición que nosotros también compartimos. El oso deja invierno al dormir, y encuentra primavera al despertar. Has de alcanzar el Sueño Esmeralda en tu descanso, y allí podrás meditar sobre lo que has aprendido. Dormirás siendo un simple hombre, para despertar convertido en el protector del equilibrio.

- Dejar de ser osezno, para ser el oso que debo ser.

Asintiendo me adentré junto a mi maestro en las profundas cavernas, con las palabras de mi padre bien presentes en mi interior. El silencio y la quietud acompañaban a nuestros pasos. Nunca le había comentado a mi maestro una de las razones por las que quise andar la senda de la zarpa. Pues tenía la esperanza de que en el bosque esmeralda, encontraría a mi padre. Pero, creo que ya lo sabía.

La caverna continuaba, y continuaba. Las criaturas que habitaban en su interior no eran hostiles, o quizá temían a mi maestro, pues no hicieron acto de aparición. Tan solo fuimos testigos de la inquebrantable vigilia de las guardianas que se encontraban en una de las cuevas más proundas. Sus miradas se cruzaron con las nuestras durante un instante. Instante en el que observé como empuñaban sus armas, amenazantes. Un tenue silbido, como un grito apagado, fue lo último que sentí en aquel lugar.

- No preguntes quien hay en el interior de esa cárcel. No ahora, y preferible que nunca lo sepas.

No pronuncié palabra alguna, aunque me asaltó la curiosidad con mayor fuerza tras escuchar esas palabras. Tan solo había oido rumores de algo que pueda acercarse a lo que significaba aquel lugar. Una prisión, que encierra a un traidor a nuestra raza y al propio equilibrio. Quizá aquel lugar fuera la prisión que todos conocen, y nadie quiere recordar. Pero esa es otra historia.

Los druidas de la zarpa, tanto los más ancianos como los más jóvenes, empezabana a reunirse en el túmulo que durante 1000 años será nuestro hogar. El ritual, según explicaban, no consistía en que el espíritu abandonara el cuerpo para alcanzar el Sueño Esmeralda, sino en una verdadera hibernación. Nuestros cuerpos se transformaran, y nuestro espíritu será también el de un oso. De esta forma se afianza el vinculo entre el druida y el oso. En el Sueño Esmeralda somos osos tambien, como parte del circulo vital.

Podría contaros como es el Sueño Esmeralda, que se siente, que significa. Pero los mortales no comprenderíais su valor.

(http://illiweb.com/fa/pbucket.gif)


Al principio todo parecía sereno y en calma. En el Sueño Esmeralda, nuestros espíritus vagaban por su inmensidad, como lo haría un oso en cualquier bosque. Fueron momentos de encuentro, de intensa unión con la naturaleza, de meditación. Los que seguíamos la senda de la zarpa comprendimos las palabras del espíritu del gran oso. Fuerza física y fuerza de corazón. Incluso llegó un momento en que me sentí como un verdadero oso, protegiendo su cubil de intrusos. Fue entonces cuando sonó el cuerno, y vi con mis propios ojos que lo que creí sueño, era realidad.

- Shan'do Stormrage. No se que nos ha pasado. Ha pasado tanto tiempo desde que supimos quienes éramos...

- No importa, thero'san. Necesitaré de ti y tus poderosos hermanos una vez más. Después de tantos años, la Legión Ardiente ha regresado, y sólo la unión de nuestras fuerzas podrá derrotarlos.

- En ese caso, los druidas de la zarpa estamos a tus órdenes, Shan'do Stormrage.

Aún recuerdo esas palabras, y la imagen de Shan'do Stormrage. Era tal y como lo habían descrito mis padres. El rostro de la sabiduría y la restitud. Protector de la naturaleza y su equilibrio. Pero que desgraciadas fueron sus noticias, que calleron sobre nosotros como una tormenta inesperada. La Legión Ardiente, los enemigos de todo lo vivo. Después de miles de año habían regresado. ¿Pero cómo era posible? ¿Qué ocurrió en el mundo para que se repitiera a poner en peligro el equilibrio del mundo? Eran tantas preguntas, que fueron contestadas con el furor de la lucha. Y como druida de la zarpa que soy, mi deber fue combatir hasta el final. Ser el oso que estaba destinado a ser.

(http://illiweb.com/fa/pbucket.gif)

No hay palabras que descibran fielmente lo vivido en aquella guerra. Podrá nombrase muerte, dolor, desesperación, sacrificio; y aún así no serían suficientes. Mi gente perdió el don que se nos había concedido a cambio de la supervivencia del mundo. La Legión había sido frenada una vez más, pues derrotar definitivamente a tal mal es casi inimaginable. Ahora comprendo lo que sintió mi padre en la guerra de las arenas movedizas. Ahora se cuan terrible es luchar por defender el equilibrio.


- ¿Vuelves al bosque?

- Así es, estoy observando como están las nuevas camadas de osos. Me preocupa sobremanera que acaben igual que sus congéneres.

- Tharnariun cree que se trata de una enfermedad. Elune quiera que no sea incurable.

- Ande'thoras-ethil, Jaelysia. Te traeré noticias a mi regreso.

Lo que aconteció en Hyjal fue furo para muchos, pero la vida continuaba. El mundo no cesaba de sufrir nuevas guerras, nuevos conflictos, nuevas amenazas. Pero la vida continuaba. Auberdine era ejemplo de ello. La comunidad continuaba con sus labores mientras otros intentábamos preservar el poco equilibrio que aún queda en el bosque. En estos pocos años, el otrora pacífico bosque, se ha convertido en la preocupación de algunos como yo. Pero aún queda esperanza. Mi hogar, el bosque que me vió nacer, volverá a ser lo que fue en el pasado.

(http://illiweb.com/fa/pbucket.gif)

Que mis primeros años como druida de la zarpa sean tan conflictivos, era algo que no esperaba. No obstante, me dedicaba a mis deberes en cuerpo y espíritu. Vagando por los bosques, como lo hacían en su tiempo Ursol y Ursoc, observando el devenir del bosque. Interviniendo ante la mera mención de exitencia de un demonio, o algun culto de sectarios y brujos que se atreviera a asentarse en el bosque. Defenderme de los furbolgs que, corrompidos por el mal, vagan como bestias salvajes atacando sin piedad. Y regresando cada cierto tiempo a mi pueblo, para no caer en la locura.

Las noticias llegaban en esos momentos de leve paz. Pocos eran los días que no viera interrumpido mi estudio de las runas y símbolos ferales. El invierno eterno que dejó de serlo, el lejano portal que había sido conquistado, el baldío y desolado hogar de los centauros que retornaba al silencio. Las pérdidas eran cuantiosas, pero necesarias. Victorias amargas siempre habrá en la guerra. Aunque los animos parecían menguar incluso entre los mios. La guerra es cruel, y aviva los instintos más salvajes de los que participan en ellas. Pero nunca creí que sería testigo de tal hostilidad entre mis hermanos. Era la primera vez en toda mi existencia que veía a mis hermanos henchidos de furia los unos hacia los otros. Astranaar olía a ira, mezclada con cansancio y tristeza. Pero forma parte de la nueva era que comienza, y quien sabe lo que nos deparará el futuro.

Padre, solo espero que pueda cumplir con tu última voluntad. Ser el oso que tú no pudiste ser.

- Descripcion
El aspecto es lo menos que le importa a un kaldorei, y menos a un druida de la zarpa. Theredor no destaca mucho de entre sus hermanos. Un elfo nocturno de piel purpúrea y oscura, alto y de notable musculatura por su adiestramiendo como seguidor de la zarpa. Pequeñas cicatrices se dibujan en su cuerpo, acompañando los tatuajes druídicos que representan la senda del oso. De cabello largo y espeso, de un color azul muy intenso. Su rostro destaca tan solo por su mirada, de brillo dorado, que lo define claramente como druida.

Como buen druida, es una persona de caracter sereno e introvertido. Demuestra cierta timidez ante las demás personas, sobretodo si no las conoce, y un profundo respeto por sus hermanos druidas. No es dado para la violencia sin motivo, y muestra simpatía hacia aquellos que se han ganado su afecto. Escucha con atención a quienes le rodean, y los observa continuamente. Casi parece una criatura del bosque que ve algo desconocido, y observa con curiosidad. Siente verdadera tristeza por lo ocurrido a los furbolgs, pues son como hermanos para él, y su afinidad para con los osos los hace aún mas queridos. Si entra en combate, lo hace como buen druida de la zarpa, en su forma de oso. Siempre para proteger, y rara vez para atacar. Y sus ideales distan mucho de los que poseen los druidas ferales más agresivos, pues le desagrada sobremanera la hostilidad en un druida, que ve como parte de la corrupción que ha mancillado su tierra.

Morphy

Mensajes : 2
Fecha de inscripción : 26/08/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.