Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Hola, ¿qué tal?
por AbigailSalier Sáb Ago 16, 2014 4:09 am

» Siento molestar
por Valkor4 Jue Sep 05, 2013 7:22 pm

» Restricción lvl 20.
por flaken Miér Jun 13, 2012 2:22 am

» Debate servidor
por Sakarisei Sáb Oct 16, 2010 9:11 pm

Vótanos
Servidores Privados de WoW, Servidores Gratis de WoW, Lista de Servidores Privados de WoW, Lista de Servidores Gratis de WoW
Afiliados

[Raza] Humanos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Raza] Humanos

Mensaje  Kratos el Jue Sep 02, 2010 1:19 pm

Humanos



Introducción

La raza humana es la mas joven y numerosa de todo Azeroth, con una esperanza de vida generalmente menor a la de las demas razas, se han afanado por construir rapidamente sus reinos, explorar el mundo y estudiar la magia. El hecho de que posean esa vida tan efímera, hace que la raza humana pueda adquirir conocimientos mucho mas rápido que otros pueblos de Azeroth.


A pesar de ser la raza mas numerosa, carece de uso de esa ventaja debido a que tambien es la que se encuentra mas fragmentada. Existen mas reinos humanos que subdivisones de las demas razas. Desde Ventormenta a Dalaran, pasando por Lordaeron, Stromgarde, Kul Tiras y Gilneas. Además, los humanos siempre han tendido mas a la individualidad que cualquier otra raza. Tras los recientes acontecimientos de la segunda y tercera guerra, la poblacion humana ha disminuido drasticamente, asi como se ha desfragmentado aun mas de lo que estaba.


Actualmente, los reinos y naciones humanas que pertenecen a la alianza restantes son Theramore, Ventormenta y Kul Tiras, Stromgarde y Dalaran, que aunque no son miembros formales si son aliados. El reino restante es el de Gilneas, que permanece totalmente neutral.

Orígenes

Los humanos son descendientes de la raza Vrykul. 15.000 años antes de la primera guerra,
cuando ''los dioses'' abandonaron a los Vrykul, sus niños empezaron a nacer ''feos y debiles''. El Rey Ymiron mando matarlos a todos, pero no todos los padres estaban dispuestos, y muchos huyeron de Northrend hacia el sur.


Estos descendientes que viajaron al sur fueron conocidos como los Azotha. Pero entre el descubrimiento del pozo de la Eternidad por los Kal'Dorei y su posterior destruccion (Aproximadamente hace 14.000-10.000 años) los Azotha se convirtieron en humanos, sin embargo, eran salvajes y tribales como los trolls que habitaban las tierras a las que llegaron, y ambos grupos comenzaron a atacar al otro, de este modo los trolls cazaban humanos mientras estos intentaban plantar las semillas de su civilizacion.


Aunque escasos, los primeros humanos tuvieron contacto con los Kal'Dorei que se encontraban en las fronteras de su reino. Los humanos veian a estos misteriosos seres, como gente con poderes de dioses. Sin embargo, los dioses Ursoc y Ursun lograron que algunas generaciones de humanos y de Kal'Doreis tuvieran contacto entre si. Cuando la guerra de los ancestros llego a sus tierras, trolls y humanos se escondieron en los bosques y zonas mas salvajes, intentando protegerse de los poderosos y terribles demonios. Muchos grupos de humanos fueron salvados de los ejercitos de la legion al ser guiados por la diosa Avianna en forma mortal a lugares seguros, evitando a la demoniaca horda.


Despues de la guerra de los ancestros, las tribus humanas se encontraban al borde de la extincion, pero lograron sobrevivir. Durante siglos, se fueron recuperando y su numero aumento considerablemente. Entonces, comenzaron a organizarse en tribus nomadas, dedicadas a combatir contra los trolls mientras viajaban en busca de refugios y lugares seguros. Mas adelante, comenzaron a organizarse en grandes grupos que se lanzaron a explorar un nuevo mundo que habia quedado tras la explosion del pozo. Empezaron a nacer los primeros cultos primitivos, que acabarian por convertirse en lo que hoy se conoce como la luz sagrada.



Los humanos y las guerras troll

Los trolls eran en verdad una amenaza, y las tribus nómadas de hombres, que hasta el momento luchaban unas contra otras, se unieron bajo la gran tribu Arathi, para enfrentarse con valor y determinación a los trolls y establecer su propio territorio tribal. Así, los Arathi fueron derrotando a las tribus humanas rivales, y ofreciéndolas paz e igualdad si se unían a ellos. Así, las filas de los Arathi no tardaron en ser inmensas. Para evitar un ataque de los trolls que acabara con sus gente, los Arathi decidieron construir una ciudad-fortaleza, al sureste de Lordaeron. La nación se llamó Arathor, y la ciudad-fortaleza, Strom. Bajo el mismo estandarte, los humanos crearon una fuerte cultura. El rey Thoradin, sabía de la existencia de los elfos del norte y del constante asedio que sufrían por parte de los trolls. Sin embargo, no podía hacer nada por ellos si con ello descuidaba la defensa de su pueblo. Mucho tiempo pasó hasta que llegaron rumores de la caída de los reclusivos elfos de Quel'Thalas, y no fue hasta que los embajadores de Quel'Thalas llegaron a Strom que Thoradin decidió enfrentarse a ellos.

Los elfos, desesperados, prometieron enseñar magia a unos pocos humanos para que pudieran hacer frente a los trolls. Los elfos descubrieron que algunos humanos tenían una facilidad innata para dominar la magia. Cien hombres fueron los instruidos en las artes mágicas de los elfos, no más de los necesarios para hacer frente a los trolls. Los elfos, acompañados de sus aliados humanos, partieron hacia el norte.

Los ejércitos de elfos y humanos irrumpieron fuertemente contra los trolls en las montañas de Alterac. Los elfos dejaron caer todo su poder mágico sobre los trolls y los humanos atacaron con todas sus fuerzas. Dejaron caer el fuego de los cielos sobre los trolls, que no dejaba que sus heridas curasen. Por su parte, elfos y humanos se aliaron y juraron lealtad y amistad eterna.

Los siete reinos

Con el paso de los años, el rey Thoradin murió de vejez y dejó libertad a sus sucesores para que expandieran el reino más allá de las murallas de Strom. Los cien magos originales estudiaron sus habilidades y las perfeccionaron. Estos magos eran cuidadosos y responsables con el uso de su magia, pero al pasar estos conocimientos a generaciones venideras, los secretos mágicos comenzaron a emplearse sin cuidado y a medida que los magos crecían en poder, se aislaban de la sociedad. Asi, fundaron la ciudad de Dalaran al norte de Strom.

A poco más de un milenio antes de la Primera Guerra de Azeroth, Strom continuó ejerciendo como capital de Arathor, pero con el tiempo aparecieron muchas nuevas ciudades-estado. Además de Dalaran, surgieron Gilneas, Alterac y Kul-Tiras.

Bajo la vigilancia de la Orden de Tirisfal, Dalaran se convirtió en la ciudad de aprendizaje de los magos. Ellos crearon el Kirin Tor, una organización cuyo objetivo era dejar constancia y guardar información sobre todo hechizo, conjuro u objeto mágico que la humanidad hubiera conocido. Gilneas y Alterac se convirtieron en un fuerte apoyo militar y desarrollaron grandes ejércitos que exploraron Khaz Modan. Así, los hombres descubrieron a los enanos, y ambas razas descubrieron que tenían una singular afinidad.

Kul-Tiras, fundada sobre una isla de Lordaeron, se desarrolló a partir de la pesca y el mercado. Más adelante, en Kul Tiras creó una gran fuerza naval que exploró los mares y tierras conocidos, en busca de bienes exóticos con los que comerciar. Mientras Arathor florecía, el distanciamiento entre sus reinos era cada vez mayor.

Con el tiempo, los señores de Strom decidieron cambiar sus asentamientos a las verdes tierras del norte, y dejar atrás las áridas tierras en que se ubicaban. Los nietos del rey Thoradin, últimos descendientes de los Arathi, no quisieron abandonar Strom, lo que supuso un descontento para muchos de los que estaban dispuestos a partir. Los grandes señores de Strom acabaron abandonando la ciudad, y construyeron la ciudad de Lordaeron, al norte de Dalaran, nombre que tomó el resto del continente. Lordaeron se convirtió en un reino religioso y un punto de paz para los desvalidos.

Los descendientes de la dinastía Arathi permanecieron en los territorios de Strom y viajaron hacia el sur, sobre las montañas de Khaz Modan. El viaje duró mucho tiempo, y acabaron asentándose al norte del continente que luego se llamó Azeroth. Allí en un valle, fundaron el poderoso reino de Stormwind. Los pocos que se quedaron en Strom decidieron guardar los muros de la ciudad. Strom ya no era más la capital del imperio, pero se formó la nación de Stromgarde. Así, el imperio de Arathor se desintegró y cada nación forjó sus propias creencias y costumbres.



Historia reciente


Mas de mil años despues de la desfragmentacion de Strom, se abrio el portal oscuro por primera vez y comenzo la primera guerra. Por primera vez, los humanos se enfrentaban a una amenaza distinta de los trolls, y esta vez el reino de Ventormenta luchaba solo. Aunque lo hizo bien, Ventormenta cayo junto a su rey Llane, y los supervivientes huyeron a Lordaeron. Fue alli donde se fundo la conocida Alianza, de los que los reinos humanos de Kul Tiras, Alteraac, Dalaran, Gilneas, Lordaeron y Ventormenta, formaban parte. Entonces, se dio comienzo a la segunda guerra. Esta se alargo mucho mas, pero a pesar de los costosos sacrificios, culmino con la victoria de la alianza.


Despues de la segunda guerra se sobrevino un enorme periodo de paz para la humanidad, que pudo descansar tranquila al fin despues de tantos combates. Gilneas abandono la Alianza por ese entonces, y Alteraac ya lo habia hecho durante la segunda guerra por traicion. Durante este periodo las relaciones entre la mayoria de naciones humanas mejoro, y se comenzo y termino la reconstruccion de Ventormenta, pero esto duraria poco.


La humanidad de vio amenzada de nuevo por el enemigo que mas estragos ha causado en ella, la plaga. Desatada por el Rey Lich, y continuada por su nuevo siervo, Arthas, la plaga dio comienzo a la tercera guerra y el regreso de la legion ardiente. Esta cruenta y dura guerra acabo con la vida de muchos humanos, que fueron los que mas sufrieron. El balance fue desastroso, el reino de Lordaeron habia caido para siempre, Gilneas tambien estaba afectada, Dalaran habia sido destruida. El coste en vidas humana era incalculable, y mas de la mitad de ese coste humano ahora se levantaba como no-muerto, al servicio del rey lich y algunos mas tarde al de los Forsaken de Sylvannas Windrunner.


El balance de la tercera guerra tambien dejo la aparicion de una nueva nacion, Theramore, compuesta por huidos de Lordaeron y reinos del este en su mayoria. Dirigida por lady Jaina Proudmoore, se la considera una nacion humana a pesar de estar compuesta no solo por humanos, si no por enanos, Quel'Dorei y gnomos, aunque la mayoria de su poblacion si sea humana. Gracias a Theramore, algunas naciones humanas parecen haber mejorado su relacion con la horda, aunque los viejos odios nunca mueren. Ahora los humanos, una raza que se alza de nuevo despues de los terribles golpes sufridos, se prepara para afrontar el futuro con mas fuerza y voluntad que nunca.

Cultura

Los humanos parecen ser una raza orgullosa y ambiciosa. En Azeroth tienen un fuerte sentido de la victoria, y pueden ser muy arrogantes y celosos. Pueden ser muy nobles y altruistas, pero también tienden a vanagloriarse. Esto ha llevado a la sociedad humana a engendrar muchas de las figuras heroicas y malvadas de la historia reciente.

Muchos humanos se acomodan en sociedades ordenadas, y prefieren vivir en aldeas, pueblos y ciudades. Unos pocos entienden la veneración a la naturaleza que siguen los elfos nocturnos y los tauren, y la forma de vida más rural y escabrosa que puede tener es como granjero, bandido o soldado. Las ciudades humanas son extremadamente extensas y llenas de vida, y cada actividad se lleva a cabo durante el día. Fuera de los muros de la ciudad, campo a través, el campesinado provee de recursos básicos al resto del reino. El campesinado siembra, mina y tala cada día y luego vuelve a su hogar después de un duro día de trabajo. En la ciudad, los mercaderes comercian con sus productos mientras los artesanos practican y llevan a cabo sus negocios, y los empresarios prestan sus servicios. En lo alto de la jerarquía social está la nobleza, quienes se sientan en sus castillos, tomando importantes decisiones políticas sobre cómo debería funcionar el reino.

A pesar del deseo de orden que existe generalmente entre los humanos, muchos grupos se desvían de este rasgo cultural, sin mostrar lealtad a sus líderes políticos establecidos. Esto se hace más evidente en tiempos de incertidumbre. Antes de la Tercera Guerra hubo humanos en las tierras septentrionales de Lordaeron que fueron influenciados para unirse al Culto de los Malditos. El bandidaje y la piratería se han extendido recientemente.

Los humanos tienen una esperanza de vida corta, menor que la de la mayoría de las razas de Azeroth. Se les considera ancianos a los 55 años de edad, y a los 70 son considerados venerables, con una edad máxima de 72-110 años. Debido a esto, la humanidad se esfuerza por obtener más de lo que poseen, y de construir un legado. Esto ha llevado a la formación de diferentes naciones y órdenes a lo largo del territorio, y a la formación de alianzas, no solo entre cada uno, sino con otras razas. Haciendo lo que sea necesario para proteger y asegurar sus naciones para que futuras generaciones puedan vivir pacíficamente y seguras. El estado humano de Theramore es el líder de la Alianza. Anteriormente era el reino de Lordaeron, hasta su destrucción a manos del Azote. Stormwind es el más grande y fuerte bastión de población humana en Azeroth que queda en pie.

Los humanos están llenos de una irrefrenable pasión y ambición. Su deseo de poder y conocimiento ha permitido que algunos de los más grandes magos sean humanos. El profundo fuego interno y emoción que emana de ellos les ha permitido alcanzar una maestría en la Sagrada Luz de manera inimaginable, llevándoles a establecer a los Caballeros de la Mano de Plata, la orden más devota jamás vista en Azeroth. Los leales humanos son capaces de generar soldados y mercenarios bien entrenados que son capaces de luchar por sus reinos y por los ideales de sus líderes, sin importar cuál sea la situación.

Los humanos hablan Común, pero conocen muchas otras lenguas mientras se relacionan con diferentes razas y entidades.



Fe

Los humanos veneran la Sagrada Luz. Esta fe los impulsa y les da un propósito y enfoque. Las catedrales y las iglesias se yerguen en sus ciudades, y los sacerdotes presiden a los seguidores, curando a los heridos, calmando a los fatigados y golpeando la maldad. Los humanos poseen una orden de guerreros santos, paladines, que siguen la Sagrada Luz y aniquilan a los seres malvados y caóticos en su nombre. Los paladines están al completo dedicados a defender las naciones humanas.

Magia

A veces algunos miembros de otras razas sienten que los humanos podrían ser su salvación, o su destrucción. La humanidad ha demostrado una y otra vez su abrumadora pasión, niveles de emoción muy lejanos para lo que sus aliados considerarían apropiado o incluso asequible. Unida a esta pasión se encuentra una ardiente ambición, no solo como individuos sino como raza. Los humanos no desean solo sobrevivir, sino mejorar y ganar. Esto les hace increíblemente versátiles, increíblemente fuertes e increíblemente peligrosos.

En nada es tan evidente el potencial humano como en lo que respecta a la magia. Los altos elfos les enseñaron magia arcana y se quedaron atónitos al descubrir las capacidades de sus estudiantes. Muchos magos humanos tuvieron éxito sobre otros que fracasaron; y no por que fueran más sabios o astutos, sino porque no se rinden. Aunque sin contar esto, la humanidad no padece la adicción arcana que sufren los altos elfos. Muchos humanos se obsesionan con lo arcano, pero a otros no les atrae y viven felices evitando cualquier signo de magia. Del mismo modo, algunos humanos no ven uso a la religión mientras otros muestran un fervor religioso que supera el del más devoto elfo nocturno, o al más reverente furbolg. El druidismo es algo complicado para los humanos, porque supone la contemplación silenciosa y un sentido de inferiorismo comparándose con las necesidades del todo; pero algunos humanos tienen la necesaria concentración, consideración y calma convirtiéndose en guardianes ejemplares de la naturaleza.

Como raza, la humanidad esta fascinada por la magia. Mucha gente lo desea tanto que no puede, e incluso aquellos que no desean trato alguno con la magia adoran escuchar historias de su práctica y ver demostraciones de su poder. El don y la maldición de la humanidad es su juventud. Muchos reclaman que su raza es joven comparados con sus aliados, y muchos humanos no han aprendido a tener cautela. Escuchan las historias de magos corrompidos por sus estudios, y creen que un desastre así no les ocurrirá a ellos. De sacerdotes que pierden su fe y compadecen a las demás razas por ser débiles o perder la disciplina. Los humanos creen que pueden superar cualquier obstáculo, y no comprenden que muchos obstáculos son insuperables por naturaleza. Esta arrogancia confiere a los humanos gran ventaja cuando consiguen una nueva hazaña o luchan contra un poderoso enemigo, pero les hace confiados y caen fácilmente en graves situaciones.

El contacto con otras razas lentamente ha cambiado la actitud de la humanidad. Mientras más humanos aprendan tanto magia arcana como divina, y escuchan las advertencias de sus experimentados amigos, ven su lugar en Azeroth y su importancia en las intrigas del mundo y sus notables poderes. Puede que algún día esto temple el entusiasmo humano con sabiduría, y su ambición con responsabilidad. Las demás razas mantienen las esperanzas en esto, y continúan vigilando a los arcanistas y sanadores humanos con una mezcla de asombro y temor.

Tecnología

Mientras algunos humanos se han convertidos en adeptos en el trabajo con nuevas tecnologías, la gran mayoría de la humanidad ve la ingeniería como poco menos que una curiosidad. Muchos continúan creyendo que una armadura de acero pulida y una espada fuerte y bien forjada son mejores que cualquier aparato tecnológico complejo. Además, la magia está tan arraigada en la psique humana que pensar que la ciencia pueda superar el místico arte es un chiste. Esta actitud está cambiando lentamente, aunque la aparición de fusileros y granaderos en las fuerzas militares sigue siendo irregular. Unos pocos arcanistas aplican tecnología a sus propios experimentos, produciendo simples combinaciones de poder mágico y tecnológico. Aunque a donde llevará esta tendencia se desconoce. De todos modos la tecnología humana es intermedia.

Estos inventos que los humanos han producido tienden a ser simples y encaminados a una sola tarea, careciendo de la complejidad de los dispositivos gnómicos o la peligrosa inestabilidad de una creación goblin. Algunos ejemplos con la gafas de poder conjurador, el modulador amplificador de la voz y la capa paracaídas.

avatar
Kratos

Mensajes : 9
Fecha de inscripción : 21/08/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.