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Clulyan Gamadram Chronicles

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Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Vie Sep 03, 2010 10:36 pm

Nombre: Clulyan Gamadram
Raza: Elfo de sangre
Clase: Arquero errante (Hunter)
Alineación: Neutral bueno
Descripción: Clulyan es un noble que renunció a sus riquezas para ser un errante, y así descubrir el mundo entero. A él se le puede ver como un elfo totalmente libre, como alguien que tiene instinto de supervivencia, a la vez que es muy responsable de sus actos. Es capaz de ayudar a uno de su raza, pero no se esforzaría por un aliado, a no ser que el trato que le ofrecieran le convenciera.
Link a la historia


Última edición por Sakarisei el Miér Sep 08, 2010 1:09 am, editado 2 veces

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Vie Sep 03, 2010 11:05 pm

Hechos importantes:
-Empieza a aprender las artes de la herboristería y de la alquimia.
-Conoce a Alhanir Laesh.
-Tiene como compañero a un dracohalcón. Lo llama Hokaton.
-Consigue más confianza con Alhanir Laesh debido a un intento de preocuparse por ella. Desde entonces, al menos consiguió que entrara en razón, y que había sido engañada por alguien de la plebe que se hacía pasar por un gran noble.
-De sus aventuras y luchas como errante, obtiene una espada de sangre (Hoja de guerra sin'dorei) como regalo de su padre al reconocer los esfuerzos de él.
-Obtiene un halcón zancudo como montura.
-Conoce a Karagh, su primer aliado en la horda.
-Conoce a un elfo de sangre vagabundo. No tiene conocimientos de su nombre, pero es muy parecido a él, y lo ve como a un perro ladrador.

Eventos:
-El encuentro de un brujo sindorei.
-Empieza a escribir en un libro en blanco, información sobre sus técnicas en alquimista. (Desde la Hojaplata hasta la Brezospina)
-La ejecución del brujo anterior, y de la aparición de un extraño renegado.
-Pelea con Alhanir. (Evento personal PVP)
-Entrega datos de Ethran, y vigila Entrañas desde aquel momento. (También versión carta al padre)
-Lucha en El Baluarte.
-Lucha contra Ethran, dando así el jaque mate definitivo.
-La recuperación de Ayshel


Última edición por Sakarisei el Mar Sep 28, 2010 6:33 pm, editado 14 veces

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Sáb Sep 04, 2010 12:16 am

Carta a Galayan Gamadram I

Querido padre:

Cuando me uní a los forestales, antes de marchar, prometí que te enviaría cartas. Se que no te gusto, y ni mucho menos, cuando dije delante de todos, que renunciaba a mi herencia, por ser el hijo primogénito. Ya te dije, que Haldarad es mi héroe, y actualmente, lidera un grupo de errantes llamados, como 'Las flechas del sol'. Su grupo consta de unos errantes de élite a la que un día, me gustaría unirme a ellos en una misión de honor, a la que puede ser, tanto defender ante enemigos peligrosos, como acceder a territorio enemigo, incursando a las filas de los enemigos de Silvermoon, y prácticamente, de la horda.

Cuando me fuí a la isla caminante del sol, encontré a la gente que necesitaba ayuda como fuera posible. Como errante, me entregué a ellos, y de una aventura que hice en la isla, empecé a analizar con mis ojos de lince la faunia de la que se componía el bosque canción eterna, región donde se encuentra la mitad de Lunargenta. También descubrí a los desdichados. Nunca he conocido a una escoria tan horripilante. Una escoria que no escuchó las palabras de sus maestros, y que no son más que unos parásitos de la magia arcana. Por suerte, como errante, no empleo mucho ese tipo de trucos. Y como consecuencia de eso, tan sólo debo de meditar.

Durante mis viajes, vi que era una grandiosa idea estudiar herboristería y alquimia. Claramente, como me indenpendicé de vosotros, me pagué uno normal. Su sabiduría es bastante buena, y me aconsejó sobre el consumo de cardos de sangre, al menos una vez cada día. Se que odias el cardo de sangre, pero es que me sirve para viajes largos. Me enseñó la forma en que lo usara de forma responsable, y sabiendo como soy, solo lo he consumido cuando necesito estar más tranquilo. Esto a un magister ayuda mucho debido a que le proporciona energía arcana ayudandole a tener mejores conjuros. Solo hay que tener mucho cuidado, de lo peligroso que puede ser consumir demasiado cado de sangre. Por lo tanto, tan sólo lo tomo cuando realmente me veo en un apuro.

Y por ahora, descansaré, en la Plaza Alalcón.

Un saludo. Tu hijo, Clulyan Gamadram.


Última edición por Sakarisei el Miér Sep 08, 2010 10:47 am, editado 3 veces

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Sáb Sep 04, 2010 12:19 am

Carta a Galayan Gamadram II

Querido padre:

Me levanté de la plaza Alalcón temprano para luchar contra los desdichados, y aquella aventura me gustó, a pesar de que fué difícil para mí. No era lo bastante experimentado (a pesar de que salvé la vida a tí y a toda la familia) y tuve que arreglarmelas por sí solo para avanzar ya que había hasta guardianes arcanos totalmente deteriorados. Eran duros, y mi arco no podía penetrar la piedra, por lo que tenía que golpear en los cristales, que es el punto débil de ellos.

Al luchar valientemente en aquellas ruinas de Lunargenta, me recompensaron con una templaria y una daga. Ambas thalassianas, lo que me permitía hacer más o menos hacer giros rápidos en los que a la vez, eficaces.

Acabando aquella lucha, partí hacia el sur, hacia el sagrario del norte. Se perfectamente que aquel sagrario era un auténtico desastre. Pero mejor que aguantar a los locos de los magisteres, me puse ahi para estudiar más a fondo las hierbas de Quel'Thalas. Estudié, y estudié, y empecé a comprender la importancia de usar las plantas del entorno en el que estabas. Además, aunque ayer se me olvidó decirlo, he empezado también a emplear la alquimia. Para decir verdad, aunque se que existen cosas que no deben de aprender, yo esto no lo hago con intenciones maléficas, y tu sabes perfectamente que todo Gamadram debe de dar su vida por Lunargenta y por Quel'Thalas.

Acabé de estudiar, y pude ver desde la cortina una imagen femenina, a la que yo creía que era uno de esos locos magisteres que se movían por aquí a molestar, y a hacer sus 'cosas de magia'. Pero era una iniciada de sangre, y pertenecía a una familia de nobles. Con el nombre de Alhanir Laesh, era una sin'dorei adorable y bastante abierta. Claro, que aunque me miró de forma rara renunciar la herencia de las riquezas, en el fondo no pareció ser de alguien que se mosqueara conmigo.

Cuando ibamos a pasear por ahi, pude oir un grito desde muy lejos. Pero pudimos ver la figura de un brujo sin'dorei. ¡Vergüenza debería de darle! ¡No sólo ha matado a dracohalcones sino que encima es de alguien que ha traicionado a la nación de Quel'Thalas!

En serio padre, no soporté a aquel brujo que se consumía con tanto poder. Las túnicas que llevaban, no se trataba de colores calientes y vivos, como el rojo. Eran más bien, apagados con tonos negros y marrones ocre. Pero además, también llevaba un bastón de nuestra raza. Como errante, me planté cara a él, y le grité, con tono desafiante. Claramente, me enfrenté a él, y perdí ante el inmenso poder que tenía aquel hechicero demente. Sus llamas no sólo quemaban la carne en parte, sino también quemó parte de mi magia, o eso sentí.

Alhanir pidió ayuda como me levanté, y al abrir los ojos, vi a ella arrodillandose ante mí, para ver , y me levantó, ofreciendome ayuda para que pudiera estar firme. Además, me ayudó a que me trajera una poción de sanación y una hoja de cardo de sangre con la intención de reponer mis fuerzas y continuar. A cambio de aquella ayuda, ofrecí a ella parte de cardo de sangre y de mi suministro de pociones ayudandola en futuras aventuras.

Vimos que aquel loco gritó que atacaría la aldea brisa pura, pero los guardias detuvieron rápidamente a él. Tuve el honor de ordenar a que lo encarcelaran. Pudimos ver desde lejos a Lord Rommath, donde él mismo era quien ordenaba el encarcelamento al Cruce, a un puesto de la horda, situada en el otro continente, en Kalimdor.

Yo mismo pude esposarlo con unas esposas de un material especial de la cual, anulaba la magia de los hechiceros, como de nuestro enemigo del que te comento en esta carta.

Debido a la prisa que se nos avecinó, pudimos cruzar en muy poco tiempo con la colaboración de magisteres que nos ayudaron a cruzarlo. Habíamos empleado como transporte el zepellin goblin. Era feo, pero veía que las maquinaciones eran inteligentes. Al parecer la horda se comunica con nosotros a través de esos zepelines, pudiendo cruzar continentes sin necesidad de emplear el barco.

Pude ver con mis propios ojos al bárbaro pueblo orco, trol y tauren. Evité mirar a ellos, pudiendo ver en algunos como te despreciaban por ser antiguamente un aliado de esos traidores humanos. Claramente, a nivel formal tuve que aguantar esas miradas de mala gana de la horda ya que al igual que desconfian mucho de nosotros, yo no es que esté muy interesado en conocer a miembros salvajes de la horda. Cuando tuve que hablar, aquellos salvajes disponían de unos tonos gravísimos, dando una sensación de incomodidad para mis oidos. Pero sirviendo a la nación de Quel'Thalas, la formalidad era más importante que las opiniones personales.

No te lo puedes creer, pero para ser una raza bárbara y salvaje, los orcos tenían una increible fortaleza, donde pude encarcelar a aquel brujo. Sus construcciones vastas de metal puro eran muy resistentes desde el punto de vista de mis ojos. Antes de irme, aquel elfo me amenazó con ir a por mi una vez más. Pero no me preocupaba. Mañana mismo será la ejecución, y aunque por desgracia Alhanir no podía ir a aquel encarcelamiento debido a un mandato de la órden de sangre, me encargaré de informar a ella personalmente.

Alhanir y yo nos llevamos muy bien. Espero que esto lleve a una amistad donde podamos confiar entre nosotros, para compartir experiencias. Se que a tí y a mis hermanas no les haría gracia conocer a gente de la horda. A mí tampoco, pero mi instinto de la supervivencia me motiva a hablar con ellos, en caso de que tuviera que avanzar.

Volví a la plaza Alalcón, donde la tabernera se enteró de lo sucedido, y me sonrió, al igual que mi nueva amiga Alhanir (o eso creo, porque no se si ella me considerará un amigo).

Mañana ejecutarán a ese brujo. Probablemente vaya, o probablemente no.

Un saludo, Tu hijo Clulyan Gamadram.






Última edición por Sakarisei el Miér Sep 08, 2010 10:47 am, editado 3 veces

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Sáb Sep 04, 2010 3:12 pm

Carta a Galayan Gamadram III

Querido padre:

Me recuperé de aquellos golpes, y me puse a explorar más a fondo los bosques, conociendo atajos para que en caso de guerra, pudiera defender la patria de Lunargenta con la sangre de los Gamadram. Estuve en la plaza Alalcón, y se me olvidó comunicarte que recomendé a Alhanir sobre vuestra presencia, dándole mi collar de la familia para que pudiera enseñaroslo como prueba de que me conoció.

Pero ahora, me encuentro en Tranquillen, donde además de estar atento a las noticias de la ejecución de aquel brujo en el Cruce, donde estoy no es más que en una ciudad en ruinas, consumida por la plaga. No existen ni los criaderos ni nada por el estilo, no. Aquí en Tranqullen, está lo que es el sabor de la guerra, y la supervivencia, que es lo que me atrae más, y como ya te comenté anteriormente, en caso de que os perdiera (por eso renuncié a mi herencia, para no tener nada pendiente, pensando en mis hermanas), al menos podría hacer nueva vida, que es lo que estoy haciendo.

También, quería comunicarte que dispongo de un nuevo dracohalcón, llamado Hokaton. Era un dracohalcón con el tamaño de una cria, pero me gustaba como me seguía, y decidí convertirlo en mi compañero errante. Eso que te cuento es debido a que en el rincón del errante, aprendí lecciones de la naturaleza, y de emplear a las criaturas de los bosques como aliados. Me siento orgulloso de ello, y si tuviera más experiencia, empezaría a reclutar a un lince para enfrentarme a enemigos realmente duros, donde esos felinos de nuestros bosques tienen cuchillas con la dureza de casi del acero, y por culpa de aquello, se me rompieron los pantalones, poniendome un parche, y pareciendo un mendigo. Pero ya me compraré la próxima vez con lo que gano como errante unos pantalones de cuero, donde estaré más acomodado.

Un saludo. Clulyan Gamadram.


Última edición por Sakarisei el Miér Sep 08, 2010 10:48 am, editado 2 veces

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Dom Sep 05, 2010 12:18 pm

Carta a Galayan Gamadram IV

Querido padre:

Fuí a Tranquillen, y aunque toda la región de Tierras Fantasma es un auténtico desastre (Hay desde árboles con una sustancia verde brillante y extraña hasta animales envenenados), al menos me estoy entrenando mejor para acostumbrarme a los territorios más hostiles, y así poder viajar sin problemas a tierras aún más peligrosas que las que hay en Quel'Thalas. Había muchos buscados por la justicia de Tranquillen y de Quel'Thalas, e iba a aprovechar la oportunidad para demostrar que soy, y para que he venido con mi camino de errante.

Estuve en parte observando esas tierras, y de mi viaje, y me encontré a Alhanir siendo atacada por un lince. Pude rematar a aquel animal que estaba contagiado, y pude hablar con ella, de la cual, me comentó que harías de ella su aprendiz, a cambio de que obtuviera el rango de adepta de sangre. Estuvo muy contenta con una conversación que tenías con ella, y se puso seria, con el trato que hicistes con mi amiga Alhanir. Ella deseaba enfrentarse a nuestros enemigos acérrimos, los trols amani debido a que ya había practicado con la naturaleza, enfrentándose a tigres y más criaturas aún más extrañas de los bosques. Acepté de buena gana esa ayuda, y nos fuimos al sur, donde los trols estaban tranquilos, y sin tener nada que hacer, deambulando como salvajes en sus campamentos.

Habíamos entrado al campamento del sur, uno cercano a la poderosa Zul'Aman, y en una tienda imoprtante, se encontraba un jefe trol. Alhanir y yo vencimos aquel jefe trol, que era duro como una piedra, y fuerte como un gorila. De aquella victoria nuestra, nos fuimos rápidamente hacia el puesto del errante en Tranquillen, donde habíamos compartido una relación amistosa, contando sobre lo que iba a hacer, que era acceder hacia la ejecución.

Como Alhanir no podía ir a la ejecución debido a una órden de su órden (No lo recuerdo bien, pero creo que era eso), fui yo, de buena gana. Antes de contactar con Alhanir, un errante me advirtió de que el traidor al que sería ejecutado, no sirvió bajo ningún concepto a Lunargenta, lo que habría sido un renegado de nuestra raza.

Con ello en mente, y después de lo hablado con los errante y con el encuentro con mi amiga, los magisteres que fueron al zepelin usaron su magia para abrir un portal hacia el Cruce, que era donde se llevaría a cabo su ejecución.

Nuestros salvajes aliados sacaron al enemigo, y lo sacaron al escenario. Sin embargo, durante la ejecución, un renegado de armadura negra, cuyos tonos azules hielo se podían notar en algunas partes de su armadura, interrumpió la escena, intimidando a toda la horda, lo que incluía a mí. Pero el ejecutor (o señor de la guerra, porque estaba armado hasta los dientes), hizo caso omiso de aquellas amenazas, y mató al brujo del cual, tenía el nombre de Shandros. De aquella muerte, el renegado dejó incapacitado metiendo su espada bastarda al pectoral del verdugo de aquel brujo. Los orcos que le acompañaron no parecían estar dispuestos a rematarlo, y yo estaba firme, observando la escena, siendo un testigo de lo que estaba viendo.

Yo ya me mostré sincero ante él, y aunque sería un durísimo enemigo (Aquel renegado no estaba para bromas, a pesar de que de momento, lo considero como un 'perro ladrador, poco mordedor'). Le pregunté por su nombre, y dijo que lo descubriría muy pronto. Se llevó con pena a su amigo ejecutado, y el ejecutor se levantó con fuerzas, mostrando la brutalidad de su raza.

Como me habló con respeto (admitiendo en esta carta que no me gusta estar en presencia de orcos), le comenté con mucho gusto lo que pasó. Gracias a ello, tuve una órden de buscar información. La gente de Silvermoon no tenía nada de información, y hablé con mi amiga Alhanir, que estaba escribiendo un libro. El libro pareció ser de ayer, lo que probablemente fuera una especie de diaro.

Según ella, de la cual, es una amiga de confianza, se llamaba Ethran, y la salvó de unos desdichados. Añadiendo de lo que pude observar, me comentó que ante un ataque de la plaga hacia aldea brisa pura, no movió ni siquiera un dedo. Dijo que era un quejica, pero más bien era alguien que amenazaba intimidando.

De todas formas, me despedí de ella. Me comentó como unas dos veces (una vez en el rincón del errante en Tranquillen) y otra donde te cuento, que iría a visitar a la familia Limaen, que eran nobles y que participaban en la reconstrucción de Tranquillen. A mi esa familia no me sonaba de nada, pero cuando se iba a dormir, di la mejor de mis suertes a ella. La aprecio mucho como amiga, y no me importa absolutamente que tenga relaciones con otras familias porque mi vida se centra en la vida salvaje, y no en la vida de la nobleza. Se que esto te molestó, pero más o menos comprendes porqué te escribo todo esto.

Di la mejor de mis suertes a ella, esperando a que tuviera bien aquella cita, y me fuí a la casa de botánicos, cerca de la corte del sol, donde eran unos respetados alquimistas a pesar de que eran gente acomodada. Su sabiduría me ha ayudado mucho a mí, y a ella. A Alhanir le dí una poción de regeneración, cuyos poderes eran ligeros. Pero claramente, pensé en ella. Pues como era de una mujer que se cuidaba bien, no vendría mal que para sus relaciones con otras familias, estuviera guapa, y bien preparada. Ojala mañana se tomara algo de eso, para presentarse de forma elegante hacia Tranquillen.

Y con esto, he acabado. Me iré a dormir, y veré si hay algo que hacer en el bosque en el que por cierto, espero reclutar a un lince para evitar a los corredores, quisiendo ser un errante como Haldarad, un maestro de la emboscada en campo abierto.

Un saludo. Clulyan Gamadram.


Última edición por Sakarisei el Miér Sep 08, 2010 10:48 am, editado 2 veces

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Dom Sep 05, 2010 7:35 pm

Carta a Galayan Clulyan V

Querido padre:

Cada vez me esfuerzo más en ser algún día como Haldarad. Y tanto, que he estado disparando trols amani nada más al levantarme, y tomando algo de comida, para ir bien recargado. Las incursiones a los amani ya son como un pasatiempos que debo de hacer día a día, ahsta que me otorguen misiones más peligrosas. Probablemente vaya más adelante a hacer incursiones a las bases de la plaga, donde se dice que iré donde se encuentra el traidor Dar'kand.

Mientras estaba entrenando duramente, también observé como unas sombras de quel'doreis, estaban atormentados. Aunque en la actualidad existan Quel'doreis, en el fondo no son más que ratas traidoras que nos abandonaron, llendose con esos lamentables humanos a Ventormenta. Pero aquellas sombras, eran recuerdos de gente que conocía, y que me encargué de deshacerme de ellas, para destruir su sufrimiento eterno.

Luché bastante duro, y decidí tumbarme mirando el cielo, como hacen otros errantes, contemplando la naturaleza. Sé que todo el bosque cubre la luz del sol, pero por lo menos, ver el cielo me gusta, y eso hice, mientras estaba con mi dracohalcón riendome un rato.

No obstante, oí una voz familiar de carácter femenino gritando como, ¡Imbecil! Me levanté, y vi a Alhanir con un tipo extraño que del cual, empecé a hablar con él, y observé que me quería ocultar todo lo que deseaba. Claro que desconfiaba de mí, pues yo no le conocía. Pero aquel elfo de sangre, que tenía unas túnicas de un magister (tonos rojos con azul-morado), ocultaba aquello. Como no quería soltarlo, en vez de esforzarme, decidí hablar con Alhanir, del cual, se calló, y se marchó, como un cobarde que no quiere afrontar la verdad.

La vi llorando, y me preocupé. Pero si te digo la verdad, lo único que intenté, era preocuparme por ella. Tuve el valor de interrumpir su camino, y hasta empujó a Hokaton, mi dracohalcón. Seguidamente, lo hizo conmigo, y estuve a la defensiva, porque ella empleó la fuerza para que me marchara. No podía tolerar aquella ofensa, por lo que se tomó en un cruento duelo. Yo iba con armadura de cuero, y con una larga espada thalassiana con la que me defendí en un duelo cuerpo a cuerpo, ante la acorazada armadura de mi amiga, con lo que iba con espada y escudo, lo típico de los protectores de Lunargenta.

El duelo fué duro. Luchaba como si tratara de acabar conmigo. Era tan dura, que me costó vencerla. Claramente, me relamí de mis heridas, y ella misma, que cayó derrotada, huyó. Hasta ahi no pude hacer nada, y un caballero elfo de sangre se me acercó, pidiendo explicaciones de los hechos. Le conté que tan sólo me defendí. Y le pregunté. ¿Acaso no está en mi derecho de defenderme de alguien que me agrede?

Más tarde, relamiendo de mis heridas, Alhanir se me acercó a mí. Creí que iba a tener más pelea con ella. Pero una sorpresa me vino. Se me disculpó, pero abrazándome fuertemente, a nivel de amigos. Se notaba que en el fondo ella tenía mucho afecto a mí, o eso creía en el fondo. Al ver que de verdad me apreciaba, acepté las disculpas, y pudimos volver a ser los amigos de antes. De sus lágrimas, me comentó que aquel elfo, llamado Anarion Limaen, la engañó, tratando de ser un gran noble de la defensa de Tranquillen. Cosa que en realidad era un falsante, que era mercader y plebeyo. Claramente la comprendo. Pues existen muchos falsantes que intentan apoderarse de las damas de la nobleza, y lo que he visto no ha sido una excepción. Hasta mis hermanas Illanawi e Illanawe tuvieron una decepción con esas cosas, y tu lo sabes bien, porque había veces que querían aprovecharse de las riquezas de la familia. Pero yo claramente lo renuncié. Ellas encajaban más bien con los ideales de la familia. Lamento que para tí fuera de otra manera. Para mí Haldarad es un ejemplo a seguir, y a pesar de eso, sigo con mi promesa.

Ahora debo de ir a la plaza del errante, a practicar puntería con arco, a ver que tal se me dá. Tengo que luchar por la gloria de los elfos, y demostrar a la horda que no todos los elfos son iguales que aquella escoria a la que ejecutaron.

Un saludo. Clulyan Gamadram.


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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Lun Sep 06, 2010 9:11 am

Carta de Galayan Gamadram

Querido hijo:

Ya me leí con toda precisión tus cartas, y como consecuencia de eso, tu padre te regalará una espada de sangre. Sé perfectamente que es un arma de los caballeros de sangre, pero al ver como desarrollabas tus talentos, cogí una de la familia Gamadram que sobraba, y con ello, te la doy con mucho gusto.

También me enteré de tu misión en Entrañas sobre obtener aquellos datos de ese renegado que quiso a su amigo renegado de nuestra raza, y yo lamentablemente no tengo esa información. A todo esto, ¿Cómo te va en tu nueva vida? ¿Has conseguido hacerte con una mujer de derecho que se parezca a tí, a Haldarad o a tu madre?

Ya sabes que tu padre es muy punzante, pero que en el fondo te quiere. Hablé con Alhanir Laesh, y en mi opinión, he visto que os habeís hecho muy amigos. Ya me dijistes que ellá te contó que sería mi aprendiz, y sí, lo será. Tan sólo espero, que de su entrenamiento, consiga el futuro que deseó. Tanto ella como yo mismo, te decimos, que no abandones el valor que tenemos. Y que no olvides de seguir dándonos cartas, como lo has hecho hasta ahora.

Y por último, me gustaría decirte que Haldarad se pasó una vez por casa, para contarme como iban la situación en Quel'Thalas y prácticamente, en toda la horda. Yo que tú me iriá con mucho cuidado. Tu y tu amigo, el dracohalcón, al que le llamastes 'Hokaton'.

Cuidate.

Firmado: Galayan Gamadram

*Se puede ver un sello de la carta de los Gamadram*


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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Lun Sep 06, 2010 11:11 pm

Carta a Galayan Gamadram VI

Querido padre:

Agradezco mucho que me regalaras un arma de sangre por mis esfuerzos. Aunque sabes perfectamente que eso no se hace, si hablastes con la órden de sangre, para ayudar a tu hijo, entonces no digo nada. Probablemente Alhanir se de cuenta de la espada thalassiana que llevo debido a los ornamentos que tiene. Y probé con el arma con adversarios de la plaga, de la cual me sorprendió que de unos tajos, podías destrozar la carne y hueso en iguales condiciones.

Mientras probé la espada, los errantes me avisaron de que tenía que montar en un glorioso halcón zancudo. No sabía montar, pero con un ejercicio básico de equitación, apenas sabía moverme. Lo único, ¡Es que el halcón se me rebelaba muchas veces por la mañana! Hasta que finalmente conseguí que diera en parte mi confianza, y poder usarlo para moverme. Como salía disparado, a la montura la llamé Kazefuu. Se que es raro, pero me recordaba a un libro que hablaba de los elementales, y así le nombré, gracias a ese arte que tiene para moverse por el entorno. Tenía que conseguir que me dejara en parte montar en sus lomos. Sin embargo, cuando dí algo de comer, parece que el halcón zancudo me quería.

Tan sólo le dí una vez, y pareció dejarse montar a sus lomos, pudiendo recorrer rápidamente muchas zonas de Quel'Thalas. Es cuestión de tiempo, que pueda ganarme a un compañero como montura. Algún día tenía que aprender a montar, y conseguí algo de tiempo, para ello.

Mientras tomaba unos aperitivos, Haldarad me envió mi primera misión, que consistiá en que me memorizara toda la región de los Claros de Tirisfal, simulando una exploración del terreno. Como tenía tiempo, bastante tiempo, dediqué a invertir desde el mediodía hasta la noche entera, que tuve que descansar en Remol, y a la vez, pedir un mensajero renegado, pagando dinero en plata, para que hiciera el encargo.

En la exploración, ví con mis ojos muchas cosas de los Claros de Tirisfal. Lo más importante de todo es, lo siguiente que te digo:

-Canes demoníanos y gigantescos murciélagos.
-Humanos de la cruzada escarlata, la nueva generación de racistas de la raza, que desean reclamar las tierras de Lordaeron.
-Más, y más no-muertos pertenecientes a la plaga.

Y además, me encontré con la sorpresa de que me encontré en camposantos a Alhanir, hablando con un renegado. Me gritó, y acto seguido, al bajarme del halcón zancudo, me abrazó de forma amistosa una vez más. Estaba perdida, y tuve que guiarla hacia el camino a Entrañas, del que por suerte, lo siguió.

No se que decir, pero aunque sea una amiga de confianza, últimamente la veo quejandose por todo. Que sea noble, no significa que deba de quejarse de todo. Claramente, es muy educada como alguien que ha tenido sangre noble. Yo en cambio, parezco alguien distinto, recogiendo cosas en mal estado, y observando con detalles todo el entorno, pero bueno. Confío en que lo haga todo a buen ritmo, y que por lo menos, sepa lo que hace.

Estando en Remol, descansé en la entrada de mis grandes carreras hacia la región, y de repente, me encontré con Alhanir, de la cual, estaba cansada de igual manera. Habíamos hablado un rato como amigos, y sin haberlo deseado, ella deseó ir a la habitación que deseara yo mismamente. Iba a coger una habitación de una cama, pero estando ella, decidí que fuera de dos camas. Al fin y al cabo, somos amigos, y espero que tu, padre, no nos tomes como si fueramos pareja porque conozco a ella, y lo que te podría comentar, es que somos amigos de confianza.

De aquella confianza, habíamos hablado de nuestras cosas en privado. No había renegados que nos miraran y nos molestaran, y hablábamos de nuestras cosas. Solo me gustaría compartir contigo, de aquel Sin'dorei llamado Anarion Limaen, aquel elfo que dijo ser un gran noble de los defensores de Tranquillen, y que engañó a mi amiga, pagándolo conmigo. Aún se sentía molesta por hacerme, pero el pasado, pasado fué. Y eso es algo que debería de recordar, a pesar de que haré lo que pueda para que esté feliz.

Te escribo en esta noche, teniendo a Alhanir durmiendo, y la despertaré de forma tranquila y amistosa, para avisar de que madrugo, haciendo mis siguientes entrenamientos de errante. Y eso va, porque ella no desea que la abandone, a pesar de que ella es independiente (Y para serte sincero, debería de cambiar un poco. Tantas veces quejarse, como vaya a una misión de la órden de sangre, y se queje por dormir en la tierra, me temo que no será la primera vez que la oiga exclamar).

Ya te contaré, en respecto a lo que me pase más adelante. Espero no molestarle, siguiendo mi promesa.

Un saludo, Clulyan Gamadram.

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Miér Sep 08, 2010 11:34 am

Carta a Galayan Gamadram VII

Querido padre:

Ya me levanté pronto, pero no sin antes despedirme de Alhanir, de la cual, la desperté de la manera más educada posible. Al tener prisa por hacer los ejercicios de supervivencia como errante, me vestí rápidamente y la abracé, dando un beso en la mejilla a ella. Alguna vez tenía que mostrar parte lo que siento por ella. Sin embargo, no olvides que somos amigos, y que lo hice debido a que también debía de dar, parte de mí a mi amiga de confianza.

Al abandonar, sin olvidarme de la sonrisa que me mostró, me dirigí al Bosque de Argenteos. No era algo obligatorio, pero si quería avanzar más allá, tenía que aprender a moverme en todo tipo de terrenos. No podía hacer lo que me obligaban sólamente, y tenía que enseñarles, que yo iba en serio. Por eso, me puse a explorar aquellas tierras, de las cuales, al sur del Bosque renegado había magos humanos y gnomos que nos atacaban, dando un favoritismo a la alianza (Sino recuerdo mal, tenían el tabardo de Dalaran, a pesar de que ahora la ciudad mágica sea neutral incluso a nuestra gente, gracias a Aethas Atracasol. Probablemente no aceptarar a la horda, como era de esperar).

Además, había unos seres lupinos llamados Ferocanis, que no hacían otra cosa que aullar como lobos, atacando a todo ser que se interponían en su camino. Según me comentaron, existían unas maldiciones en este bosque, cuyo producto consistía en un mago renegado del Kirin Tor, Arugal (Actualmente muerto).

Era lamentable que los humanos no supieran controlar sus poderes antes de que fueramos lo que somos actualmente, Sin'dorei.

Aun así, existían más muertos de la plaga, y no te cuento de los babosos gnolls que vivían en un castillo, que sino recuerdo mal, era el castillo de Fenris. No sabía de donde venía todo ese misterio de extraña hechicería. Desde luego, este lugar no le gustaría a Alhanir, si viera a todas las criaturas que he visto. Yo he soportado varias clases de horrores, por lo que no me preocupaba verlos desde mis propos ojos.

Al acabr, decidí descansar en el sepulcro. Claramente, no había más que tumbas y tumbas, pero con un par de osos que cacé, me hice una almohada, para que mi sueño no fuera tan incómodo. Se que esto no le hará nada de gracia a ella, y te preguntarás porque hablo tanto de ella. A pesar de que la estoy conociendo poco a poco, las veces de las que he hablado con ella, ha sido de confianza. No estoy enamorado, pero si tengo muchísimo aprecio por mi amiga, que no es lo mismo. Si te digo la verdad, es la primera vez, que tengo a alguien con quien contar estas cosas. Me veo reservado, pero la confianza que tengo con ella, es suficiente, para que podamos compartir asuntos que nos pasan. Ya demostré que me preocupaba por ella, y espero que consiga esa Corcesca templada en sangre de la que me dijo que algún día recuperaría. Si fuera necesario, yo la ayudaré. No es un arma que me pertenezca. Pues ya sabes que me puedo conformarme con todo tipo de cosas, y teniendo la espada de sangre que me distes, me es suficiente.

Un saludo, Clulyan Gamadram.

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Jue Sep 09, 2010 1:04 am

Carta a Alhanir Laesh

Bal'a dash, amiga mía:

Espero que no te moleste que te escriba una carta, en la asquerosa y maloliente Entrañas. Antes de nada, te cuento lo que ha pasado, para que veas como van las cosas.

Cuando me fuí a Los Baldíos, me dirigí al alto señor, el ejecutor de la rata traidora de nuestra raza. Le conté todo lo que sabía de lo que me comentastes, y cuando estuve a punto de acabar, me encontré con un orco cazador que tenía el nombre de Karagh. Con ese aliado, un señor de la guerra llegó hacia nosotros, al que llamaron Gokkar. De esa llamada, el señor de la guerra nos avisó de que fueramos hacia Entrañas, para ayudar a la dama oscura, o lo que yo llamo, la Reina Banshee.

Karagh y yo teníamos órdenes de uno de los miembros de la Guardia de Terror, de estar alerta ante una invasión de hordas enemigas. Probablemente sean de la plaga, pero no tengo pruebas, y ahora mismo, tengo que soportar el holor a hedor y a descomposición. Tengo que ponerme a prueba, y espero que al final, salga todo bien.

Yo no te quiero obligar a estar en un lugar horrendo como Entrañas, pero las órdenes son las órdenes, y esto es algo a lo que me pone en prueba, mi fidelidad a la horda. Ahora mismo estoy en una de esas tumbas descansando. No hay camas, y espero que no te toque dormir en Entrañas. Y esto lo digo, rezando para que no sufras, porque te conozco, y no me gustaría verte pálida de nuevo. Te preguntarás porque me preocupo tanto por tí. Eso es porque te considero una amiga de confianza, como puedes ver en esta carta. Al acabar esto de Entrañas, hablaremos más rato. Solo afirmar, que uno de mis defectos, es que cuando me encuentro centrado, se me olvidan algunas cosas, por lo que hago mucho esfuerzo, para que las cosas salgan bien entre nosotros, y en más aliados a los que tendré que hablar más adelante.

Y ahora, me iré a dormir.

Un saludo, Clulyan Gamadram.


Última edición por Sakarisei el Sáb Sep 11, 2010 10:52 pm, editado 1 vez

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Vie Sep 10, 2010 11:01 pm

Carta a Galayan Gamadram VIII

Querido padre:

Me ha tocado hacer la guardia varias veces en Entrañas, debido a que ahora estoy al servicio de lo que una vez fué la general forestal. Hablo de Sylvanas Brisaveloz, lo que es ahora, la reina de los renegados. La reina de toda la gente que ha muerto en Lordaeron por la plaga, y ahora tiene un sinfín de servidores de antiguos no muertos de la plaga. Para ellos, la palabra de Sylvanas es ley, y es algo que debo de hacer lo mismo, sino quiero tener problemas, porque ahora sirvo como aliado.

Creo que no te conté, que tuve que decir aquella informaciòn del renegado al orco ejecutor del cual, con un orco que he conocido como aliado (Llamado Karagh), tiempo más tarde, se nos avecinó un señor de la guerra al que lo llamaban como Gokkar.

De ahi, he estado como dos días vigilando la fortaleza subterránea de los renegados, pero no sin ver a Alhanir, de la cual, he estado como unas dos veces en el lago (Una es en este momento que escribo en la carta, y otra, fué ayer). La primera vez que fuí al lago con ella, con la intención de mantenerme limpio, de exponerme tanto tiempo a elementos antinaturales, fué metiéndonos en el agua, y disfrutando del lago. A Alhanir la había curioseado acceder a esa pequeña y misteriosa isla. Pero como no ibamos armados (Y conociendote, no estabamos del todo desnudo, que sé que tu eres de quienes se inventan bromas de este tipo), decidimos retroceder, hacia nuestro punto de inicio.

La segunda vez, y antes de que tuvieramos otra cita amistosa en el lago, me encontré con Fergoth, al hombre al que según me dijo Alhanir, era duro de roer. Lo que si me sorprende, es que él vigile de una manera u otra a ella, desconfiando plenamente de ella en su misión como iniciada. Como estaba al servicio de la dama oscura, él no podía hacerme nada, a pesar de que no podía mentir ante un caballero de sangre. Le dije donde estaba, pero no fué más allá de lo que hacíamos cada uno de nosotros en ese momento. Pero aun así, su paciencia parecía romper el margen que tenía en su mente, y eso no podía ser bueno para ella.

Lo peor de todo, es que ella misma apostó en un lugar tan horrendo, de horrores indescriptibles, como lo podía ser, el Aphotecarivm. Como estaba de centinela en muchos lugares, ya prácticamente me conozco toda Entrañas. Me siento como si fuera un Gurth'dorei en aquellas tierras. Especialmente, cuando estaban esas forestales oscuras, que tenían ojos teñidos de sangre, y una belleza totalmente exagerada. No deseaba así a Alhanir porque entonces podía verlo como algo inverosímil. Desde luego, nunca he sabido que los elfos fueramos muy resistentes a la descomposición. Y eso se podía notar en el cuerpo que mostraban esas siniestras Gurth'doreis.

Dejando de hablar de lo que no tenía que hablar, ella misma decidió seguir con la apuesta. Ya avisé de lo asqueroso que era, pero estaba totalmente segura de intentar vencer a Fergoth en aquella arriesgada apuesta. Yo la conozco, y lo que no le gusta nada a ella, es ver cosas tan asquerosas, que yo mismo decidí tragar saliva y no mostrar ante el público lo que me asqueaba estar en aquel lugar. Pero mi amiga era la que perdía la cordura, observando, según ella, como los renegados se 'reparaban' sus partes. ¿Acaso ellos mismos se veían como guardianes arcanos? Muy extraño que unos seres sin vida y sin muerte, puedan moverse con otras piezas de las que normalmente no responderían ante nadie.

Como la conocí, pude ver en ella el miedo ante aquella apuesta. Claramente Fergoth tenía conocimientos de sus características, y no me extrañaba que él pensara, poniendo a prueba su valentía. La pude ver horrorizada, y me dijo que no tenía miedo. Pero los que no tienen miedo, son unos totales inconscientes. Tal y como ella misma me lo demostró en aquel momento.

Seguí mi ronda, y me topé con los caballeros de sangre, observandome una vez más. El elfo que parecía tener un aspecto duro, se largó, diciendo que se quedara en Entrañas. Me senté con ella, a hablar un rato. Como Fergoth estaba tardando mucho, decidimos ir al lago, para hablar entre nosotros de la manera más tranquila, contando con la confianza entre nuestra relación.

Le gustó que fueramos a aquel lago, mientras estábamos en Entrañas, pero ella me prometió que iríamos a un lugar donde pudieramos hablar mucho más tranquila, en nuestras tierras, en Quel'Thalas. Eso después de lo que ocurriera en la lucha contra esos desconocidos seres, o lo que fuera ya que me dijeron que pusiera vigilancia ante hordas de enemigos. Pero no dijeron a que nos enfrentábamos, por lo que teníamos que preparanos muy bien para todo.

Estuvimos en el lago, pero sin meternos en el agua. Esta vez, estabamos sentados, y pegados del uno al otro. Claramente, pedía permiso ante alguien como ella. Pues era una mujer, y ellas mismas tienen derecho a recibir respeto y cariño (A pesar de que seamos sólamente amigos). Cada abrazo amistoso que hacía ella a mí, me hacía comprender, que en el fondo, importaba mucho a ella. Probablemente esté enamorado de otro elfo, que eso no es que me importe. Tan sólo me gustaría, que fuera feliz en su vida, y que no me olvidara.

Era un día bastante dulce para nosotros, y mientras yo tuve que dormir en las tumbas de Entrañas, para seguir haciendo la guardia, ella misma se fué a la taberna de Remol, pero no sin antes tener el honor de acompañarla. Le gustaba eso, y probablemente deseara que no la abandonara, cosa que no te lo puedo asegurar, porque no estoy en su mente y no se que piensa de mí, aunque sé, que ella me admira mucho.

Te escribo en una de esas polvorientas tumbas. Al menos, con la tapadera me prevenía de tanto olor molestoso, a pesar de que para poder respirar bien, tuve que abrirlo un poco. Algún día, si veo que alcanzo de rango, me gustaría visitarte. Con o sin Alhanir, me gustaría que me vieras creciendo como errante, y así estar al alcance de Haldarad.

Y con esto, termino esta larga carta. Espero que mañana haya algo de acción a lo que enfrentarse.

Un saludo, Clulyan Gamadram.


Última edición por Sakarisei el Dom Sep 12, 2010 2:00 am, editado 1 vez

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Sáb Sep 11, 2010 10:50 pm

Carta a Galayan Gamadram IX

Querido padre:

Cuando te escribo esta carta, es cuando ya he batallado por primera vez contra un ejército de la plaga, ayudando a nuestros aliados, los renegados. Al final vimos que aquel renegado era ese tal Ethran. Era el mismo que me habló Alhanir cuando pedí datos del renegado de la cual, no me gustaba estar en su lugar, porque yo también comprendo lo que le ha pasado. Salvar a alguien, y que luego, te apuñale mandandonos regimientos de esqueletos, acompañados de una gran abominación, no era algo que me gustara a todo esto.

Menos, cuando al derrotar a aquella abominación, no pude imaginarme que de repente, sacara necrófagos de sus tripas. ¡Que horror! Yo ya he visto suficientes horrores, pero no llegando a ese límite. Como se nota que la plaga es tan destructora, al igual que lo pueden ser muchas termitas en contacto con la madera.

Pudimos derrotar a esos ejércitos, pero debido a la gran cantidad de necrófagos, se nos dió la órden de retirada. Yo fuí el primero en hacerlo, cargando con Karagh, que era más pesado que un barril y medio de vino. En cambio Alhanir, fué quien tardó en responder a la retirada, mostrando su valía, que eso no lo pongo en duda, y ya me ha demostrado que puede ser una gran caballero de sangre. Pero sino reconoce las órdenes de sus aliados, poco puede hacer, y no me habría gustado que hubiera sido devorada por esos repugnantes necrófagos. Con la retirada realizada con éxito, tuve que curar las heridas a mi aliado orco. Me lo agradeció, y probablemente me reconozca en el futuro lo que hice por él. En cambio Alhanir decidió por sí misma curar sus heridas. Podría hacerlo yo personalmente, pero probablemente decidiera tener un poco de intimidad, y ahi no me meto.

Pudimos informar a Orgrimmar, a pesar de que se nos olvidó informar antes a Entrañas. A veces tengo que ejercitar mejor mi cabeza y pensar antes de lanzarme directamente. Pero gracias al ejecutor al que vimos anteriormente, informó de todo esto a la reina Banshee, y nos despedimos, hacia lugares distintos.

Un saludo, Clulyan Gamadram.




Carta a Alhanir Laesh II

Bal'a dash amiga mía.

No se como te encuentras ahora, pero como siempre, cuando nos solemos separar en estos momentos de batalla, es cuando te cuento lo que ha pasado, para que veas, que no está del todo perdido.

Pudimos hablar con aquel ejecutor del cual, pareció que aquel orco llamaba al que mató personalmente a la rata traidora como Runthak. Nos agradeció mucho que entregaramos esas noticias, a pesar de que al volver a Entrañas, tengo en mi mente la cabezonería de que no me puedo perdonar a mi mismo, por no haber hecho lo correcto, que era avisar a Entrañas anteriormente. No me era justo llamarte algo la atención, pero como sabrás, no me habría gustado que murieras de una forma tan innecesaria ante los necrófagos. Espero que te encuentres bien, que es lo que me importa realmente.

Algún día tengo que recapacitar mi mente, y probablemente lo haga, cuando todo esto de aquel desgraciado renegado, perteneciente a las hordas del rey exánime, se haya acabado. Como confio en tí, al volver a casa, tengo que meditar mejor.

Sin embargo, algo que no olvidaré de tí, es la gran valentía que tienes al luchar. Incluso usando lo que no empleabas mejor (que era la espada y escudo), pude ver en tí un corazón valiente. Pero uno muy valiente. Probablemente me superes en valentía, y eso, si te digo la verdad, lo valoro mucho.

Ahora mismo estoy descansando en Entrañas, y bueno. Esperemos que al acabar todo esto, podamos volver felices y tranquilos. Además, al volver, me gustaría tambien que me enseñaras ese lugar que tanto aprecias. Ver lugares bellos de Quel'Thalas también relaja mi mente, y creo que es mejor para nosotros, que hablemos tranquilamente, a pesar de que ya empezamos a conocer nuestros defectos.

No olvides que también te deseo lo mejor de las suertes, en que pases a adepta de sangre. Sería un gran honor luchar al lado de alguien como tú. Cosa que no debes de olvidarlo.

Un saludo, Clulyan Gamadram.

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Dom Sep 12, 2010 11:47 pm

Carta a Galayan Gamadram X

Querido padre:

En esta carta, ya hemos hecho justicia a ese Ethran. Por fín estamos tranquilos, y ahora me encuentro con Alhanir, tratando de curar esas heridas y hacer que vuelva a tener todo tal y como lo tenía antes. Sin embargo, permitame que te escriba que pasó al este de Tranquillen, lo que fué en la Aldea Corona del sol.

Todo fué bien para mí, y para mi amiga. Habíamos descansado un día en Lunargenta y me enseñó aquella playa de la que me habló. Era una cercana hacia la aguja ocaso marchito, territorio de dementes desdichados. Tan precioso era, que no se me olvidó traerme mi traje de baño, y tampoco mis pociones, para ver con mayor detalle el mar.

Era tan bello, que acompañé a mi amiga tanto como pude, dentro de la playa, y observando coass que no muchos pudieron ver. Aunque a mí me gustó esta experiencia, la que se sintió muy contenta, era Alhanir, aquella que le gustaba esta experiencia. Probablemente me toque otra visita por ese lugar, y no dudaría en aceptar con ella esa visita, debido a la tranquilidad que otorgaba a nuestas mentes, una vez que ya probé esa experiencia.

Al acabar de ver la playa, fuimos hacia el establo de halcones zancudos, donde se supone que ella tenía uno encargado llamad Gerce, o algo parecido. Pero nos llamaron rápidamente de que teníamos que ir a Tranquillen, a acabar con la amenaza de Ethran. Nos habíamos encontrado con Karagh, aquel aliado al que apenas siento respeto por él. Hablando con él, nos avisó de que teníamos que ir al este, donde nos dirigió a la Aldea Corona del sol. Al ir ahi, podíamos ver lo de siempre. Nerubianos viviendo en nuestras ruinas. ¡Blasfemia!

Pero lo peor no era eso. Lo peor era, lo que nos esperaba en uno de esos edificios. Vimos como había demasiados esqueletos, lo que significaba que demasiada seguridad guardaba a alguien importante. Y ese alguien importante, no era otra cosa que el propio renegado sirviente del rey exánime al que lo solían llamarlo como maestro.

Demasiadas sorpresas nos tenía siempre preparadas, y nunca daba la cara, mostrando su cobardía, a la vez de su 'gran orgullo', sacando un sinfín de siervos. Además, pude reconocer también a una abominación a la que habíamos vencido por primera vez en El Baluarte. Esa maldita bestia me dió varios golpes llenos, y aunque pude rematarlo con una flecha, los necrófagos fueron quienes me remataron, anulando mi conciencia, hasta que pude ver, despertando con esfuerzo, como Karagh y Alhanir luchaban ferozmente contra todos esos siervos de la plaga. La batalla era de todo, menos bonita.

Pudieron vencer a todos ellos, pero después, cuando Alhanir me arrojó una poción debido a que necesitaban, una elfa de sangre se puso a hacer guardia contra nosotros, protegiendo a Ethran. Era una oponente muy rápida y eficaz, y sino fuera porque Ethran dió poder a esa maldita traidora de nuestra nación, pudimos haber detenido a ese renegado de la cual, ese poder nos aturdió, y vimos como esa maldita rata del rey exánime sacó algo que yo no me lo imaginaba. ¡Se trataba de un gigante de plaga, según fuentes de confianza! Tenía el tamaño de dos casas, y verlo, daba hasta arcadas, a pesar de que no podía mostrar asco ante esa gran abominación.

Era una batalla durísima, y nos costó vencerlo. De hecho, descubrí que además de sus ojos, tenía unos órganos vitales muy difíciles de verse por lo que gracias al trabajo en equipo, aquella 'casa' viviente era derrotada. No obsante, todavía aquel Ethran tenía ases en el manga, y nos sacaba muchos necrófagos, y teníamos que rechazarlos, fuera al precio que fuera.

Habíamos accedido a la pequeña isla que daba al este de la Aldea Corona del sol, y ahí si que se llevó a cabo una gran batalla. No puedo decirte todo lo que ví, porque demasiados muertos era lo que ví, y con contarte que nos habíamos enfrentado a un sinfín de aberraciones de la plaga, era más que suficiente.

Toda la guarida de Ethran se había destrozado, y tan sólo quedaba él. Sin duda era alguien muy poderoso. Pues de sus manos, podía levantar regimientos enteros de débiles y rápidos necrófagos, con la única intención de derrotarnos, no luchando contra nosotros, a pesar de que pudimos golpearlo con nuestras fuerzas. ¡Yo mismo me encargué de rematarlo, con el ánimo de Karagh! Que aquel poderoso enemigo cayera derrotado ante la espada de sangre que me distes, me llenó de orgullo. Pero con el precio de ver a Alhanir desmayada e inconsciente.

Antes de que mi amiga cayera de esa manera, pudimos ver como un lich acabó rápidamente con él, al igual que Ethran hizo lo mismo con aquella sin'dorei. Pudimos ver como aquella cosa quería un orbe que todavía no tenía ni idea del límite de su poder. Pero si Alhanir gritaba, era porque debía de ser un objeto peligroso. Esa imagen todavía la recuerdo, y probablemente vaya un día a descubrir esa cosa, y que ella misma haga lo que tenga que hacer.

En respecto al cuerpo de Ethran, lo había entregado a la Guardia del terror, que se encargó de darlo de forma inmediata, como si desearan escapar de los látigos de sus amos, mostrando una importancia tan grande a la dama oscura, que es algo parecido a nosotros en Lor'Themar.

Ahora mismo estoy cuidando de ella, y en cuando se recupere, seguiré haciendo mis ejercicios de errante. Espero que algún día suba de rango, a pesar de que eso no me importa ahora mismo.

Un saludo. Clulyan Gamadram.

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Mar Sep 28, 2010 6:32 pm

Carta a Galayan Gamadram XI

Querido padre:

Hace tiempo que no te escribo algo, pero se debe a que ahora mismo estoy en un buen momento para hacer esto, y tengo la tripa perforada por la corcesca de sangre de Ayshel. ¡No pienses que Alhanir me ha querido tratar de matarme porque me lo lanzó un desdichado! No obstante, y antes de que me pongas nervioso con ese tema, te explicaré como fué todo esto.

Creo que ya te dije que Alhanir perdió esa corcesca de sangre de la que te hablé, y siempre que la veía con ese tema, estaba sin esperanzas, agotada, y eso no es algo que me guste en alguien como ella que suele ser animada y presumida, pero bueno. Sigamos con esto.

Estaba revisando Quel'Thalas ya que a veces los errantes tenemos que vigilar los pasos, y la cosa no fué nada anormal. Ni siqueira los amani, y ni tampoco los desdichados parecían ser un grave problema ya que la amenaza se extinguió en una tierra de nada. Y por eso, la última zona que me quedaba por ver, era la plaza alalcón, que era cuando me encontré a ella, a mi amiga Alhanir.

Se que puede parecer pesado hablar de ella, pero es que muchas aventuras y muchos momentos de mi vida son con ella. Claramente estabamos intentando charlar de manera normal, y de repente un elfo de pelo castaño con el nombre de Azazel, se nos acercó, buscando a Alhanir. Dijo que tenía a Ayshel, la corcesca de sangre de la que me habló, y fuimos a la zona peligrosa, que era donde los desdichados estaban por ahi todavía vagando por esas tierras.

En el edificio que hay en ruinas, pudimos ver a un desdichado que era quien tenía la lanza Ayshel. Vimos que había engañado a Azazel, y que de ese engaño, se lanzó directamente hacia el cristal, haciendo que absorbiera todo su maná. ¡Estaba loco! ¡Y esa muerte si es totalmente horrorosa como para describirtela! ¡Y me daban ganas de vomitar a pesar de que tenía ese espíritu de soportarlo todo!

Yo por desgracia no pude combatir, pues aquel desgraciado, que se derritió por hacer una cosa que ni se lo que era, me lanzó Ayshel en todo el ombligo. ¡Que dolor era ese! Y por suerte, tuve a mi amiga que me ayudó a mantener el equilibrio. Dijo que sentía lo que paso. Pude ver que era importante para ella, por lo que ya le dije que mientras la veía feliz, todo lo demás no me importaba en absoluto. Y ahora, estoy meditando para ver que debo de hacer en mis dos próximos días. Tan sólo espero, que no reciba ningún problema con el tema de la plaza de lerrante.

Un saludo, Clulyan Gamadram.

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Re: Clulyan Gamadram Chronicles

Mensaje  Sakarisei el Sáb Oct 02, 2010 10:20 pm

Carta a Alhanir Laesh III

Bal'a dash amiga mía:

Ya estoy recuperado, y aunque debo de tener cuidado de no tener que sufrir un impacto en el pectoral (Pues esa corcesca de sangre me hizo una herida bien grande, a pesar de que no te pido de que te disculpes como las otras veces que lo has hecho ya que fué un movimiento del enemigo, y no tuyo), debo de decirte de que no veo que me veas la cara ya que me mandaron (por ahora) a incursar a darnassianos que se mueven en Quel'Thalas, en tierras fantasma. Por ahora no he encontrado nada raro, pero ten cuidado a partir de ahora. Pues se ha rumoreado en la plaza del errante sobre desplazamientos de nuevos regimientos enemigos (incluyendo a espías y a druidas enemigos) y debo de estar alerta en cualquier momento.

Siento tener que decirte esto, pero no voy a poder visitarte hasta que todo esto se acabe. Claramente, se agradecería tu ayuda, si es que dispones de tiempo y Fergoth no te manda una misión, y tampoco te diga nada como 'pierdes el tiempo con ese elfo'. Ahora que estoy luchando, espero que no te diga que pierdes el tiempo conmigo ya que él mismo, o al menos, los altos mandos, debería de saber que luchamos colaborando entre hermanos forestales/errantes.

Un saludo, Clulyan Gamadram.

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